miércoles, 7 de octubre de 2026

Capítulo 1: Miedo real

 (Nos situamos un año después de que Maggie asumiera el cargo de la nueva comunidad de Nueva York. 3x08 Dead City )

Bar

Son las 23h de la noche, Maggie entra en el bar. Negan está en la habitación del fondo jugando a uno de sus videojuegos y no se percata de que ella ha entrado. Es muy tarde para visitas y él está totalmente inmerso en la pantalla de la única cosa que le aleja de la realidad.

Silenciosamente Maggie se dirige hacia la habitación, prácticamente va arrastrando los pies como si fuese una de esas personas sin vida que hay en el exterior. Su cara denota tristeza pero al ver que Negan sigue siendo el niño grande e impredecible que lleva tantos años conociendo siente alivio y se le escapa una leve sonrisa. Por muchas batallas internas que le haya costado reconocerlo, él es su zona de confort. Con él, Maggie puede ser ella misma, él sabe de sobras cuáles son sus fortalezas y sus vulnerabilidades, al igual que ella conoce las de él. Estos últimos años juntos les han servido para aprender a confiar el uno en el otro.

Negan no se da cuenta de su presencia hasta que ve una sombra extraña en la pantalla de TV e instintivamente suelta el mando de la consola, agarra a Lucille y se levanta dispuesto a golpear sin miramientos a su acechador.

- ¡Joder Margaret! 

- Lo siento. No estabas en tu apartamento y este era el otro único lugar en el que sabia que podría encontrarte - su voz no suena como siempre. Maggie es una mujer fuerte, acostumbra a hablar con decisión pero esta vez su voz está rota. Algo en su interior no está bien.

- Hemos estado haciendo una pequeña competición esta tarde - dice señalando el desorden de la habitación - a ver quién era capaz de vencerme y... siéntete orgullosa porque tú "mini yo" casi me pega una paliza. Ese chico aprende rápido.

Maggie esboza una pequeña sonrisa al ver que Hersel también ha superado su rencor hacia Negan, rencor que ella misma le había infundado a lo largo de los años.

Negan, se aproxima a la barra del bar y deja a Lucille encima, mira a Maggie que no se ha movido del sitio y permanece mirando al suelo de la habitación que está lleno de palomitas.

- ¿Va todo bien? - pregunta. - No creo que hayas venido a que el campeón de la comunidad te dé una clase magistral de Gears of War 2. Aunque si quieres, los mandos todavía están que arden y podríamos...

- Luis me ha besado. - le interrumpe Maggie girándose para mirarlo y soltando esa afirmación que hace que Negan sostenga el aliento por unos segundos.

Silencio. Negan no sabe porqué le cuenta eso, realmente no quiere saberlo. Los dos se sostienen la mirada. Finalmente Negan decide romper el incómodo silencio.

- Por fin tú doctorcito se ha decidido a dar el paso... - Negan no puede evitar decir la frase de manera sarcástica, es su manera de protegerse y ella lo sabe.

- No lo entiendo - continúa ella - Luis es una buena persona, ayuda a los demás, es atento, caballeroso, se lleva genial con Hersel... - no ha prestado atención a Negan.

- Maggie, llevas más de un año como una adolescente detrás de él, ya has conseguido lo que querías ¿Porqué vienes a contarme eso? ¿Qué soy ahora, tu mejor amigo al que vienes a contar tus secretitos? - Negan mantiene el tono sarcástico aunque algo dolido mientras se sirve un chupito de una de las botellas que quedan encima de la barra y se lo bebe de un solo trago.

- No he sentido nada. - A Maggie se le quiebra la voz mientras pronuncia esas palabras con la mirada perdida. - No he sentido absolutamente nada. Llevaba más de un año imaginando ese momento, sabía que tarde o temprano llegaría cuando él superase lo de su mujer, pero... - mira a Negan.- ¿Y si no puedo volver a sentir nada por nadie?¿Y si estoy tan muerta por dentro como todas esas personas que tenemos en los tanques de metano? - A Maggie se le vuelve a quebrar la voz y baja la cabeza para que él no pueda ver que sus ojos empiezan a llenarse de lágrimas.

- Maggie...- Negan se acerca, toca ligeramente su barbilla para levantar su cara y poder verle sus empañados ojos verdes y seguidamente coloca sus manos sobre los brazos de ella. - Tú no estás muerta. Tú estás más viva y sientes más que todas esas personas a las que cuidas y proteges de la comunidad que has conseguido crear. - Maggie clava sus ojos en los de Negan - ¿Porqué has decidido venir a contarme eso precisamente a mi? Soy la persona más calculadora, fría e insensible de lo que queda del mundo. - Negan esboza una media sonrisa. Maggie lo conoce lo suficientemente bien para saber que eso cambió hace mucho tiempo.

- ¿Y si me rompiste tanto que no puedo volver a sentir nada por nadie?... No lo sé. No sé porque he venido...

La media sonrisa de Negan se borra de inmediato, ese comentario quizás le ha dolido más a él que ha ella. Suelta sus brazos, da un paso atrás y abre sus sus brazos.

- No sientes nada por nadie y aquí estás... - exclama levantando sus brazos.- Maggie no es la primera vez que acabas el día contándome tu mierdas para desahogarte, aunque tengo que admitir que lo de hoy me ha sorprendido. - habla de forma rencorosa. - Pero por favor, no me digas que no sabes porqué estás aquí. Porqué siempre acabas aquí o llamando a la puerta de mi apartamento. Lo sabes. Lo sabes de sobras. Pero te da miedo enfrentarte a ello.

Maggie lo mira con incredulidad mientras Negan se da la vuelta y se acerca a uno de los taburetes que hay en la barra, recoge una chaqueta de tela marrón que alguien se ha olvidado. Se vuelve a girar y mostrando la chaqueta le pregunta a Maggie:

- ¿La reconoces? - Maggie la reconoce al instante.

- Es de Luis. Es la chaqueta de Luis.

Negan se acerca a Maggie y le da la chaqueta para que la sostenga.

- ¿Qué sientes? - Negan habla serio y rotundo.

Maggie mira la chaqueta y mira confusa a Negan.

- ¿Qué siento? ¡Nada! Es una maldita chaqueta por dios ¿Qué quieres que sienta? 

Maggie no entiende lo que está pasando. Es una absurda chaqueta sin más. ¿A qué viene todo esto?

Negan, le arrebata la chaqueta de las manos y la vuelve a dejar encima del taburete más cercano. Lentamente, recoge a Lucille que sigue encima de la barra y se lo da a Maggie. Ella coge el bate. Recuerda perfectamente la primera vez que sostuvo ese bate, fue para matar a Negan, era lo que su hijo le había pedido. 

- ¿Qué sientes? - Negan mira a Maggie, ella tiene la vista fijada en Lucille. - ¿Qué, sientes? - Le vuelve a preguntar espaciando cada palabra de forma contundente.

Durante muchos años, Maggie había tenido pánico a Lucille, sus recuerdos, sus pesadillas, no eran precisamente agradables, pero sabía que ese bate no era la verdadera Lucille, no era el famoso bate que acabó con la vida de su marido muchos años atrás, ese bate ya no existía, el propio Negan se había encargado de deshacerse de él para poder dar cierre a un momento que le había atormentado durante muchos años.

Ese nuevo bate significaba otra cosa. Era el complemento de Negan, una extensión de su cuerpo, su herramienta "de trabajo". Ese bate había protegido muchas veces a la comunidad, a ella e incluso a su hijo. Ese bate, era Negan.

- ¿Maggie?

Negan interrumpe sus pensamientos, ella sigue mirando el bate que está en sus manos, su respiración, sin darse cuenta, se ha acelerado.

Maggie mira a Negan, la tristeza ha desaparecido y en sus ojos ahora solo hay miedo. Le devuelve el bate como si le estuviera ardiendo entre las manos y huye del bar sin mirar atrás.



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